Bueno pues como me lo dispuse el domingo pasado, hoy comencé a correr por las mañanas y la verdad no se cuanto tiempo pueda seguir haciéndolo, porque levantarse a las 6 de la mañana esta cabron, muy muy cabron.
En fin, supuestamente me iba a poner a correr alrededor del seminario -solo para eso sirve esa chingadera- que está a 2 cuadras de mi casa, pero ya que lo pensé bien, me di cuenta que ahí no podría correr como se debe, así que mejor me fui a la pista de tartán del estadio olímpico.
Para mi mala suerte, no sé si sea por el pinche clima culero que esta ahorita o porque de a tiro era muy temprano, pero no había ni una sola vieja buena –Así como chingaos se motiva uno-. Ya resignado y todo comencé a calentar, 2 puñetas después ya comencé a ejercitar el cuello, los hombros, la cadera y finalmente unos estiramientos –no, de esos no, de esos ya había hecho como dije previamente-.







